Es la guerra: Intuición vs datos

“Es realmente difícil diseñar productos a través de entrevistas grupales. Un montón de veces la gente no sabe lo que quiere hasta que se lo muestras”. Citar a Steve Jobs tras su enorme éxito con Apple parece una garantía de acierto y una manera lapidaria de cerrar un debate. Sin embargo, el conflicto entre la intuición y los datos está más vivo que nunca en el mundo de la empresa. El auge del Big Data parece aumentar el peso de los números en las decisiones empresariales, pero el instinto reclama su propio lugar como herramienta imprescindible en los negocios.

Si tuviera que tomar una decisión trascendental y los datos le aconsejaran un rumbo pero su intención le recomendase otro, ¿qué haría? A este dilema se enfrentan a diario multitud de personas y negocios, tratando de decidir cuándo dejarse llevar por uno o por otro. Según un estudio de Economy Intelligente Unit-APT, casi seis de cada 10 altos ejecutivos consideran que toman decisiones basadas en los datos.  Sin embargo, más de siete de cada 10 de ellos también aseguran que confían en su propia intuición al elegir una forma de actuar. Entonces, ¿qué ocurre?

 

¿Hay que elegir entre intuición y datos?

Para Roei Ganzarski, consejero delegado de BoldIQ (una empresa de análisis de datos), no se trata de escoger entre ambas. “Las analíticas son un arma adicional que te permite hacer cosas que la mente humana simplemente no puede hacer. Nosotros estamos aquí para mejorar tu habilidad para tomar decisiones”. Y es que, en esta misma línea, la mayoría de los expertos abogan por la sinergia entre el instinto y las cifras.

Sin embargo, una parte de los empresarios se resisten a que su preciada intuición ceda espacio.  Muchos de ellos construyeron sus empresas sin contar a su lado con análisis comparables a los que disponen en la actualidad y tuvieron que valerse de su instinto para hacer prosperar sus negocios. Acostumbrados a que este les haya servido fielmente durante años, recelan ante la llegada de los números.

 

Los límites de los datos y del instinto

La mejor noticia es que en este enfrentamiento, allá donde las habilidades de uno parecen flaquear, brillan las del otro. Es evidente que el poder de las computadoras actuales para trabajar con números supera con mucho la capacidad de nuestro cerebro, pero los datos aún no han conseguido aprender a crear empresas desde cero.

Por ejemplo, en el mundo de GoFlit, el de la logística, el desarrollo de los Indicadores de Desempeño -fundamentales para conocer el funcionamiento de las empresas- está muy relacionado con la mejora la y evaluación de procesos. ¿Dónde entra entonces el instinto?

 “En la ciencia de los datos, la intuición y los análisis trabajan juntos en tándem, cada uno informando al otro”, explicaba Steven Hillion en un artículo en TechCrunch. “Hay cierta actitud de que tan solo tienes que aplicar suficientes matemáticas o suficientes máquinas a un conjunto de datos para lograr los mejores modelos. Pero es absurdo pensar que tan solo con números puedes lograr las respuestas que un negocio necesita para tomar la delantera”.


¿Cómo compaginar intuición y datos?

La convivencia entre el instinto y las cifras parece la mejor receta para el éxito de las empresas. Para alcanzar esa reconciliación Jeanne G. Harris, directora de investigación de tecnologías de la información en Accenture, propone cinco medidas:

 Invita a los ejecutivos a la fiesta del análisis

Harris apuesta por dejar claro a los ejecutivos y al consejero delegado que las decisiones van a tener una base en los datos y en su análisis. Pero asegurando a su vez que la experiencia de estos altos cargos va a ser una parte integral del proceso de análisis de dichos números.

 Asegura una buena comunicación en ambos sentidos

Es necesario que los ejecutivos sepan apreciar las virtudes y ventajas que el análisis de cifras aporta a la empresa. Del mismo modo, los analistas han de ser capaces de entender el lenguaje de los negocios y de expresarse usándolo.

 Construye un ecosistema analítico

Haz natural la presencia de los números en la compañía, contando con personal formado que trabaje con ellos y empleándolos con normalidad en el día a día y en las grandes decisiones. Esto ayudará a reducir esa tensión innecesaria en el debate entre los números y la experiencia.

 Fomenta la creatividad

Promueve iniciativas que premien las nuevas ideas. Así dejarás claro que la intuición y la valentía por lanzar ideas van a seguir siendo valoradas en el entorno de trabajo.

 Asume los límites de los datos

Los datos son un apoyo para tomar decisiones. Harris sostiene que los buenos líderes saben cuándo confiar en su intuición y cómo unir el arte y la ciencia de tomar decisiones en los negocios.

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